Luz, agua y gas: por qué conviene ponerlo a tu nombre
Dejarlo a nombre del propietario parece más cómodo y sale caro. Lo que ganas y lo que arriesgas con cada opción.
Es una de esas decisiones que se toman en cinco minutos al entrar y condicionan los años siguientes.
Lo que ganas poniéndolo a tu nombre
- Puedes cambiar de compañía y de tarifa, que es donde está el ahorro real.
- Pagas exactamente lo que consumes, sin intermediarios ni estimaciones.
- Puedes solicitar el bono social si te corresponde: con el contrato a nombre de otro, no.
- Tienes una factura a tu nombre, que sirve como prueba de domicilio para muchos trámites.
Lo que implica
Que tú gestionas altas, averías y bajas, y que al irte tienes que acordarte de dar de baja o traspasar. Si no lo haces, seguirás pagando el suministro de una casa donde ya no vives.
Si el propietario prefiere mantenerlo a su nombre y repercutirte el gasto, pide que te pase la factura original cada mes, no solo el importe. Es la única forma de saber que pagas lo que se consume.
Al entrar y al salir
Anota la lectura de todos los contadores el día que recibes las llaves y el día que las entregas, con foto. Es un dato objetivo que evita discutir después sobre consumos que no eran tuyos.
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