Derechos y obligaciones del inquilino: lo esencial en claro
Qué te protege la ley y qué te toca cumplir: reparaciones, obras, visitas del propietario y fin de contrato, sin jerga jurídica.
La relación entre inquilino y propietario va mucho mejor cuando los dos saben qué les corresponde. Este es el reparto esencial en un alquiler de vivienda habitual en España, contado en claro.
Tus derechos como inquilino
- Permanencia: derecho a prorrogar el contrato hasta cinco años (siete si el arrendador es persona jurídica), aunque el papel diga menos.
- Intimidad: el propietario no puede entrar en la vivienda sin tu consentimiento, ni siquiera siendo suya. Las visitas se acuerdan.
- Reparaciones necesarias: las que hagan falta para conservar la vivienda habitable (caldera que se muere, humedad estructural, instalación eléctrica) corren a cargo del propietario.
- Recuperar tu fianza al final del contrato, descontando solo daños reales más allá del desgaste normal por el uso.
Tus obligaciones
- Pagar la renta en plazo — el impago es la causa principal de desahucio y de pérdida de todos los derechos anteriores.
- Las pequeñas reparaciones del desgaste por el uso diario (una bisagra, un grifo que gotea) corren de tu cuenta.
- Avisar pronto de las averías importantes: esperar meses convierte un problema pequeño del propietario en uno grande que puede acabar salpicándote.
- No hacer obras sin permiso escrito, ni subarrendar sin consentimiento.
Al terminar el contrato
Entrega la vivienda como la recibiste (ahí vuelve a ser oro el inventario con fotos), devuelve todas las llaves y pide por escrito la devolución de la fianza. El desgaste normal — una pared que pide pintura tras años de uso — no es un daño imputable.
Información general, no asesoramiento jurídico. Para un caso concreto, acude a un profesional o a los servicios públicos de vivienda o consumo de tu comunidad.
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