Volver a Actualidad
Guías · Propietarios·2 min de lectura

Se acaba el contrato: ¿renovar o firmar uno nuevo?

No son lo mismo y las consecuencias son muy distintas. Qué implica cada opción para los plazos, la renta y la fianza.

Llega el final del plazo pactado y hay que decidir. La confusión más frecuente es creer que da igual cómo se haga.

Prórroga: sigue el mismo contrato

El contrato continúa con las mismas condiciones y arrastra su antigüedad. No se reinician los plazos ni cambia el marco legal aplicable, y la fianza depositada sigue siendo la misma. Es lo que ocurre por defecto cuando ninguna parte dice nada dentro de los plazos previstos.

Contrato nuevo: empieza de cero

Firmar uno nuevo reinicia los plazos y aplica la normativa vigente en ese momento, que puede no ser la misma que cuando se firmó el primero. Puede convenir a las dos partes, pero es una decisión, no un trámite: conviene saber qué se está reiniciando.

Un error caro: firmar un contrato nuevo solo para subir la renta. Puede tener efectos que no buscabas en plazos y obligaciones. Si lo único que quieres es actualizar el precio, mira primero si el contrato vigente ya te lo permite.

Lo que conviene hacer con tiempo

  • Avisar con la antelación que marque el contrato y la ley, por escrito y con acuse.
  • Revisar la fianza: si cambia la renta, puede haber que ajustar el depósito ante el organismo autonómico.
  • Comprobar el certificado energético, que tiene caducidad.
  • Actualizar los datos de las partes si algo ha cambiado.

Y una consideración práctica: un inquilino que paga y cuida la vivienda es más rentable que una subida agresiva que te deja el piso vacío tres meses. Haz esa cuenta antes de decidir.

¿Buscas o publicas vivienda?

Crea tu cuenta gratis en Totukeli en menos de un minuto.

Crear cuenta
Se acaba el contrato: ¿renovar o firmar uno nuevo? — Totukeli